Algo que vender
"Costa Abajo" Si la prensa deportiva de Madrid, en una alarde supremo de irreflexión, daba por sentenciada la liga a favor del Real Madrid con toda una segunda vuelta por delante y, unas jornadas después, sin sonrojarse lo más mínimo tras quedar en evidencia, hablaba de que la emoción durará hasta el final; si la prensa de la Ciudad Condal, toda adepta del Barça, hacía tres cuartos de lo mismo pero a la inversa, de dar por perdida la liga para los azulgrana a convertir a éstos en imparables y únicos candidatos al título; si tanto unos como otros pasan sin rubor de la euforia a la decepción, y viceversa, sin más argumento que el forofismo y el oportunismo del momento, no veo por qué no podemos seguir vendiendo aquí que el Motril aún puede meterse en la fase de ascenso. Así que, sin miedo al ridículo una vez comprobada la poca coherencia y el mangoneo del periodismo elitista de este país llamado España, y mientras las matemáticas otorguen una mínima posibilidad, continuaré vendiendo que el conjunto blanquiazul se mantiene en la lucha. Con el final de liga aún a tres meses vista no es saludable renunciar a las ilusiones, aunque haya que seguir aferrados a ellas más por necesidad que por convicción.
Miguel González
Han bastado una victoria, dos empates que supieron a poco y una apreciable mejoría en el juego para pasar del derrotismo claudicante de hace unas fechas a la moderada esperanza de ahora. Claro que, ésta última está sujeta a un plazo de noventa minutos renovable por otros noventa en función del resultado. A falta de once partidos, y con una desventaja de seis puntos reales y nueve virtuales respecto a los cuartos clasificados, no parece que quede otra cosa que no sea ganar y esperar. Vamos, de perogrullo. El margen de maniobra del Motril es reducido, está acotado por el mucho tiempo perdido y el poco que resta por delante. Más que nunca, se trata de confiar en los aciertos propios, ya no hablo de méritos o capacidad, y en los errores de los de arriba. Seguramente apostar por el Motril se acerque a la temeridad, pero si hay que decir que sí, que se pueden jugar los play-off, se dice que sí; si hay que creer, se cree, al fin y al cabo, estos dos últimos actos de fe son gratis.











+de+imagen.jpg)























0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada