El partido del gol de Bea
Sufrimiento innecesario en un choque que estaba decidido en la primera mitad
MUCHO DEPORTE
Motril C.F. 3
C.D. Alhaurino 1
Motril: Víctor, Óscar Rodríguez, Moisés, Álex, Grille (Martínez, min.66), Espínola, Bea, Rafa Payán (Juanlu, min.88), Darío Delgado, Jonathan Rey (Alexis, min.61) y Megías.
Alhaurino: Lolo, Juanlu (A), Dani, Fernando, Álvaro, Bañasco, Álex (Luis, min.46), Gala, Bandera, Aíco (Pepe, min.75) y Jesús (Fran, min.61)
Árbitro: Carrión Rodríguez (Almería)
Goles: 1-0; min.32, Rafa Payán. 2-0; min.37, Bea. 2-1; min.49, Bandera. 3-1; min.90+2, Megías.
Incidencias: 9ª jornada de liga en el Grupo IX de Tercera División. Unos 600 aficionados en el Escribano Castilla. Tarde nublada y ventosa.
El Dato: Con el triunfo de este domingo el Motril rompe la igualdad que imperaba en sus enfrentamientos con el Alhaurino en el Escribano Castilla. Hasta esta última jornada se habían enfrentado seis veces con un balance de dos victorias para cada uno y dos empates.
El mejor: Fran Bea
Su gol desde más de 60 metros es digno de un superclase y ya vale por todo un partido.
Miguel González
Corría el minuto 37 y aún coleaba en el ambiente el gol que había marcado Rafa Payán. En un lugar en donde no se espera nada, por detrás de semicírculo central correspondiente a su propio campo, Fran Bea recibió el balón, nadie le encimaba; de pronto, percibió a pie de césped lo que pasó inadvertido para la grada, la posición adelantada del meta visitante. No lo dudó, con la misma fe que precisión, el jugador motrileño firmó la vaselina perfecta. La parábola que describió el esférico en su recorrido de más de 60 metros hacia la portería del Alhaurino fue sublime. Había logrado el gol de Pelé pero mejorado, primero, porque la distancia era mayor y segundo, y más importante, porque su disparo, al contrario que el de O Rei, sí entró entre los tres palos. El partido entre Motril y Alhaurino tendrá sus connotaciones especiales que lo harán diferente a cualquier otro, pero siempre será recordado como aquel en el que Fran Bea marcó un gol estratosférico. Por lo demás, el choque tuvo dos partes bien diferenciadas, algo a lo que ya nos está acostumbrando este Motril. En la primera, el equipo de casa, que estrenaba la pareja de pivotes Espínola-Bea, hizo suya la pelota y la circuló con dinamismo, aunque era un ir y venir para no llegar a ningún lado. El Alhaurino, muy ordenado, con una línea de cuatro atrás en la que se incrustaba también a menudo el pivote Bañasco, era dominado pero no inquietado. Pero el Motril tuvo paciencia, consciente de que su oportunidad llegaría más temprano que tarde. Así, para continuar con el guión habitual de la temporada, castigó al rival en la primera que se le presentó. Espínola abrió a banda para Óscar, éste rompió al interior y al lateral que le salieron al paso, alcanzó la línea de fondo y su pase atrás lo colocó Rafa Payán de primeras en la escuadra contraria. Después llegaría la obra de arte de Bea y, ya al borde del pitido, el Alhaurino anunció sus intenciones de dar la cara en la segunda parte con una clamorosa oportunidad de Bandera que Víctor envió a corner en un alarde de reflejos. Posteriormente, Jonathan Rey sacó junto al poste el remate del saque de esquina.
Ese arrebato postrero de los malagueños se tomó como una simple anécdota, parecía difícil que el Alhaurino pudiera alterar el orden de las cosas, que no eran otras que un marcador solvente y una superioridad notoria de los blanquiazules. Pero un remate de cabeza sin mucha fuerza del central Fernando en el segundo palo, acabó colándose a cámara lenta junto al primero. El bote previo no pareció servir de excusa a Víctor, que pidió perdón por su error. La moral del equipo visitante se vino arriba y el partido se abrió. No obstante, la sensación era de que el Motril lo podía volver a cerrar en cualquier instante. Se sucedieron varias buenas jugadas por parte de los blanquiazules, la mejor una entre Espínola y Rafa Payán en la que a base paredes logran filtrar un balón que Toro remata a bocajarro con respuesta espectacular del meta Lolo, el rechace lo devuelve de tijera el propio jugador argentino del Motril y Fernando saca el balón bajo los palos. Poco después, Payán, otro vez a buen nivel, estrelló en el exterior de la red un estupendo servicio de Espínola.
Pero el Alhaurino seguía en pie y decidió poner en práctica un plan ante el que el Motril se descubrió vulnerable una tarde más, los balones en largo buscando la espalda de la defensa. Los de Miguel Ángel Montero se acercaban de esta manera a las inmediaciones de la meta motrileña. Casi sin darse cuenta, los de Diego Martínez habían quedado a merced de las oleadas atacantes foráneas. Grille, que hizo un primer tiempo espléndido, ahora zozobraba y el técnico local le sustituyó por Martínez, pasando Álex a ocupar el lateral. Precisamente Álex se jugó el pie pare evitar un remate a quemarropa de Bandera y, en el minuto 90, Víctor sacó la pelota de la cabeza del centro delantero malagueño pero el despeje le cayó a Luis, que tuvo tiempo para ajustar el punto de mira pero su disparo, que se vivió en la grada con la respiración contenida, salió fuera. Perdonó el Alhaurino y mató a renglón seguido el Motril; jugadón entre Toro y Alexis y certero remate de cabeza de Megías.
Rueda de Prensa
Miguel Ángel Montero: En el primer tiempo salimos con miedo al potencial del Motril
Al final decidió la mayor calidad individual del Motril en las ocasiones ante la portería.
Diego Martínez: Después de lo de Estepona, los tres puntos de hoy eran vitales para no perder confianza
Bea jugó de pivote porque sabíamos que el Alhaurino venía a encerrarse y necesitábamos a alguien que nos diera más posesión.
Por nuestro estilo vamos a crear muchas ocasiones pero también corremos el riesgo de que nos las hagan; trabajamos para que sean las menos posibles.
Hubo errores que se podían haber evitado, sobre todo a nivel individual.


































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